Cuando se viaja de un continente a otro, los cambios de horario acaban
por perturbar el cuerpo humano. ¿Cómo evitar estas alteraciones? ¿Sirve para algo la
"hormona mágica" melatonina?
Cuando en viajes intercontinentales se atraviesan varios husos
horarios, se causa una perturbación en la regulación de los ciclos biológicos de la
persona.
Un ritmo biológico universal es el que regula el hecho de estar
despierto o dormido, según las horas del día y las necesidades del cuerpo. Si alguien
viaja Nueva York a Barcelona en avión y toma su vuelo a las 12 de la noche (hora de NY),
llega, seis horas más tarde, a Barcelona donde son las 12 del mediodía. Ese día, hacia
las 11 de la noche (hora de BCN), el "reloj biológico" de la persona en
cuestión marcaría las cinco de la tarde (hora de NY). Tendría que ir a la cama, pero no
sentiría ningún sueño.
A partir de ahí, pasarían de dos a seis días hasta que no regulara
nuevamente su "reloj interno". Durante ese tiempo sufriría perturbaciones en el
ritmo del sueño, así como sensación de ansiedad o de inquietud. Algunas personas,
durante esos días, tienen importantes problemas para regular el sueño, así como
alteraciones de memoria y del estado emocional.
Un tratamiento concreto sería la hormona "melatonina", muy
de moda en Estados Unidos, pero cuyo uso aún no está regulado en España. Su empleo como
corrector de los problemas provocados por cambios de horario es el único efecto
reconocido científicamente para esta hormona. Debe tomarse, en una sola dosis, en el
momento de iniciar el viaje (de oeste a este) que coincide con la hora de dormir en el
punto de destino. En el caso expuesto, de NY a BCN, debería tomarse en NY a la hora
coincidente con las 11 de la noche en Barcelona. De este modo se "engaña" a los
mecanismos hormonales de la glándula hipófisis del cerebro, que se adapta a trabajar de
acuerdo al ritmo horario que la melatonina le ha indicado. La hipófisis regula el ciclo
rítmico entre estar despierto y dormido.
No existe total acuerdo en la comunidad científica acerca del efecto
de la melatonina, aunque su empleo para el tratamiento de los síntomas del "jet
lag" tiene muchos adeptos.