Cleptomanía: Trastorno de Control de Impulsos y Tratamientos Eficaces para la Adicción a Robar
La cleptomanía es un trastorno psicológico profundamente complejo, que afecta a una proporción significativa de la población mundial, aunque con frecuencia se subestima o malentiende. Reconocido oficialmente en el DSM-V (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales), la cleptomanía es un trastorno del control de los impulsos. A nivel psicológico, también se considera una forma de adicción, debido a cómo las personas afectadas experimentan una compulsión irresistible de robar objetos, a pesar de no tener la necesidad de ellos. La naturaleza del trastorno no solo afecta a quienes lo padecen, sino que también impacta en su entorno social, familiar y laboral.
El término "cleptomanía" se deriva de dos palabras griegas: "klepto", que significa "robar", y "mania", que hace referencia a una obsesión o compulsión. Las personas que sufren de cleptomanía no roban por necesidad material, sino como una respuesta emocional a un impulso incontrolable. A menudo, los objetos robados no tienen valor para la persona, ni tienen una función práctica, lo que hace que el acto de robar se base más en una necesidad emocional que en una necesidad material. Este comportamiento se diferencia del robo común, que suele tener una motivación de tipo material (por ejemplo, robar para conseguir dinero o bienes necesarios).
Las personas que padecen cleptomanía experimentan una tensión emocional o ansiedad creciente antes de cometer el robo. Esta sensación de malestar desaparece al sustraer el objeto, lo que genera una sensación de alivio y satisfacción. Sin embargo, inmediatamente después del robo, la persona puede experimentar culpa, vergüenza o arrepentimiento. Sin embargo, este sentimiento no impide que el trastorno continúe, ya que los impulsos de robar se reactivan y pueden ocurrir una y otra vez, en un ciclo repetitivo.
Los objetos robados son a menudo irrelevantes para la vida diaria de la persona, lo que refuerza la idea de que el robo en sí mismo no está vinculado a una necesidad material, sino a la satisfacción del impulso.
El origen exacto de la cleptomanía sigue siendo objeto de estudio, pero se sabe que varios factores pueden contribuir al desarrollo de este trastorno:
El diagnóstico de la cleptomanía debe ser realizado por un psiquiatra o un psicólogo clínico capacitado. El diagnóstico se basa en una evaluación exhaustiva que incluye entrevistas clínicas, cuestionarios y la observación de los patrones de comportamiento del individuo. Para ser diagnosticado con cleptomanía, la persona debe cumplir con los siguientes criterios:
El tratamiento de la cleptomanía es multidisciplinario y, por lo general, incluye tanto intervención psicológica como farmacológica. A continuación, se describen los enfoques más comunes:
La Terapia Cognitivo-Conductual es el enfoque más utilizado para tratar la cleptomanía. La TCC ayuda a la persona a identificar y modificar los pensamientos disfuncionales que llevan al robo. También se enseña al paciente técnicas de autocontrol y formas de gestionar la ansiedad sin recurrir al impulso de robar. En muchos casos, se incorpora el uso de estrategias de sustitución, donde se enseñan comportamientos alternativos y saludables que pueden proporcionar alivio emocional sin dañar al individuo o a su entorno.
En algunos casos, los medicamentos pueden ser útiles para reducir los impulsos asociados con la cleptomanía. Los fármacos más comunes incluyen:
Dado que la cleptomanía afecta no solo al individuo, sino también a sus relaciones interpersonales, es fundamental involucrar a la familia en el proceso de tratamiento. La terapia familiar puede ayudar a mejorar la comprensión del trastorno y a promover un entorno de apoyo. Además, la participación en grupos de apoyo también puede ser útil, ya que permite que el paciente comparta experiencias y aprenda de otros que enfrentan situaciones similares.
La meditación mindfulness y las técnicas de relajación como el yoga pueden ser muy efectivas para enseñar a la persona a manejar la tensión emocional y los impulsos sin recurrir al robo. Estas prácticas ayudan a reducir la ansiedad y aumentar la conciencia emocional, lo que permite que el paciente controle mejor sus respuestas impulsivas.
Si tienes un ser querido que padezca cleptomanía, puede ser muy difícil saber cómo abordar el tema. Aquí algunos consejos que pueden ayudarte:
La cleptomanía es un trastorno psiquiátrico que no solo afecta a la persona que lo padece, sino también a su entorno. El tratamiento adecuado, que combina enfoques psicológicos y farmacológicos, puede ayudar a las personas a controlar sus impulsos y vivir una vida más equilibrada. Si tú o un ser querido está enfrentando este trastorno, no dudes en buscar ayuda profesional para comenzar el camino hacia la recuperación.
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Helena Romeu Llabrés
Psicóloga
Número colegiado 19543
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