El trastorno de compra compulsiva (TCC) es un trastorno psicológico del control de impulsos, representado por preocupaciones excesivas relacionadas con las compras y por la necesidad irrefrenable de comprar objetos de forma constante. Se acompaña de sentimientos de ansiedad, irritabilidad o malestar, y acostumbra a generar complicaciones de tipo económico, familiar, social y laboral.Los objetos que se compran en realidad no se necesitan y en la mayoría de los casos ni tan solo se utilizan, sino que se guardan en un armario. El objeto en sí no es el beneficio sino la reducción de la ansiedad que se consigue al comprarlo.
El funcionamiento de este tipo de trastorno se asemeja a cualquier tipo de adicción. Empieza siendo algo que produce un placer o beneficio inmediato, que con el tiempo va perdiendo su efecto placentero, de manera que el individuo necesita ir incrementado el consumo para obtener los mismos niveles de placer. Se llega a un punto en el que el adicto ya no busca el placer sino aliviar momentáneamente la angustia producida por la compulsión realizando su conducta adictiva. Normalmente, tras el consumo, la persona experimenta sentimientos de culpabilidad. Por lo tanto:
Las personas que padecen este tipo de trastorno no son conscientes de lo que les ocurre hasta que no empiezan a tener consecuencias graves derivadas del mismo, como por ejemplo:
Por experiencia propia el mejor tratamiento es el que está basado en la terapia cognitivo conductual, en el que por un lado se trabaja sobre la conducta adictiva y por el otro se corrige el pensamiento erróneo que la ha suscitado.Por ejemplo:Para que tome conciencia, se le dice al paciente que realice un seguimiento por escrito de los consumos que va realizando, facilitando todos los datos que pueda para poder conocer qué facilita su aparición.En el mismo sentido, se le dice a la persona que haga una lista de los objetos comprados. A continuación le pedimos que tire aquellos objetos que realmente no utiliza o no le hacen feliz.Conjuntamente a los enfoques cognitivos y conductuales, en muchos casos también se usarán otro tipo de herramientas propias de terapias humanistas, constructivistas o sistémicas que irán más dirigidas a tratar las emociones, constructos internos o sistemas de funcionamiento.En los casos en los que existe otro tipo de trastorno de forma comórbida como depresión o ansiedad, es probable que se requiera de tratamiento farmacológico al mismo tiempo que la terapia psicológica.
En los casos en los que hay características patológicas de personalidad relacionadas con el Eje II, es más complicado, aunque no imposible. Como siempre digo, si la persona es consciente de que tiene un problema, pide ayuda y está dispuesta a trabajar y a tener un poco de paciencia, seguro que se obtienen buenos resultados.Por mi experiencia, este tipo de trastornos tienen buena respuesta al tratamiento. Aunque es verdad que cada caso tiene sus particularidades, en general si la persona cumple los criterios mencionados, logramos solucionarlo.
Helena Romeu Llabrés
Psicóloga Clínica
Helena Romeu Llabrés
Psicología
Psicóloga clínica en el Centro Dr. Romeu i Associades. Especializada en desadaptaciones conductuales infanto-juveniles, adicciones, fobias y procesos de duelo. Formación en Hipnosis Clínica y Terapia Cognitiva.
Leer másManténgase informado sobre las últimas investigaciones en psicología.