¿Estoy sufriendo un ataque de ansiedad?

October 23, 2024

¿Estoy sufriendo un ataque de ansiedad?

Comprendiendo la Ansiedad: De Respuesta Natural a Dolencia Común

Hoy en día, es común oír expresiones como “tengo mucho estrés”, “estoy agobiado” o “no paro de sufrir angustia”. La ansiedad se ha convertido en una dolencia muy frecuente en nuestra sociedad actual, caracterizada por cambios continuos y rápidos que muchas veces nos sobrepasan.

La Ansiedad: Una Reacción Natural

Aunque la ansiedad es percibida generalmente como algo negativo, en realidad, en su justa medida, cumple una función muy útil: ayudarnos a adaptarnos y a reaccionar ante peligros o situaciones estresantes. De hecho, la ansiedad es una respuesta automática de nuestro organismo diseñada para protegernos frente a amenazas.

Por ejemplo, imagina que estás a punto de cruzar una calle con el semáforo en rojo y escuchas un bocinazo. Sin tiempo para procesar lo que ocurre, tu cuerpo reacciona: saltas hacia atrás y notas cómo la ansiedad recorre cada rincón de tu ser. Las pupilas se dilatan, la adrenalina invade tus venas y el corazón se acelera. Esta reacción automática, conocida como “respuesta de lucha o huida”, es activada por el sistema límbico, la región del cerebro que gestiona nuestras respuestas instintivas.

Posteriormente, nuestro pensamiento racional toma el control, procesando lo que ha ocurrido y enviando señales a la amígdala —parte del cerebro primitivo— para que detenga la reacción de ansiedad y nos permita relajarnos.

Cuando la Ansiedad Se Vuelve Problemática

El problema surge cuando la ansiedad aparece sin una causa aparente o de forma desproporcionada. Por ejemplo, podrías estar tranquilamente viendo tu programa favorito en casa cuando, de repente, empiezas a sentir que el corazón se acelera. Sin razón aparente, te pones nervioso, respiras con dificultad, y sientes que la garganta se cierra. Algunas personas incluso experimentan sensaciones de agarrotamiento o cosquilleo en las extremidades. Estos síntomas, aunque aterradores, suelen estar acompañados de pensamientos catastrofistas como: “¿Me estoy muriendo?”, “¿Estoy perdiendo la cordura?” o “¿Voy a hacerme daño o dañar a alguien?”

Estos episodios, conocidos como ataques de pánico, no son peligrosos para tu vida, aunque pueden sentirse como si lo fueran. En realidad, se trata de una activación extrema e injustificada de tu sistema de respuesta de ansiedad.

Cómo Manejar un Ataque de Ansiedad

Cuando experimentes un ataque de ansiedad, es importante recordar que:

  • No estás en peligro: Aunque los síntomas sean intensos, no vas a morir ni a perder el control.
  • La ansiedad tiene límites: Estos episodios suelen durar entre 30 minutos y 2 horas, pero siempre disminuyen.
  • Puedes aplicar técnicas de control: Respirar lentamente con una bolsa de plástico, practicar ejercicios de respiración diafragmática o buscar la compañía de alguien que te tranquilice puede ayudar a reducir los síntomas.

En casos extremos, acudir a un centro de salud puede proporcionar alivio. Los médicos podrán administrar tranquilizantes u orientarte sobre cómo manejar estas situaciones.

Ansiedad Recurrente: Cuándo Buscar Ayuda Profesional

Si los ataques de ansiedad o los síntomas asociados se convierten en un problema frecuente, es fundamental buscar ayuda profesional.

  1. Tratamiento Farmacológico: Un médico de cabecera o psiquiatra puede recetarte medicación que ayude a regular tus niveles de ansiedad.
  2. Psicoterapia: Si prefieres evitar la medicación, un psicólogo puede ofrecerte herramientas y técnicas para gestionar la ansiedad, como terapia cognitivo-conductual, técnicas de relajación y mindfulness.
  3. Técnicas Complementarias: Actividades como la meditación, el yoga y la actividad física regular también pueden ser muy beneficiosas para reducir los niveles de ansiedad a largo plazo.

La Ansiedad, un Compañero Inesperado

En esencia, la ansiedad no es nuestro enemigo, sino una respuesta fisiológica diseñada para protegernos. Sin embargo, cuando esta reacción se descontrola, puede interferir en nuestra calidad de vida. Por eso, entenderla y aprender a gestionarla es clave para vivir de manera más tranquila y equilibrada. Si la ansiedad está afectando tu día a día, no dudes en buscar ayuda profesional: un paso pequeño que puede marcar una gran diferencia en tu bienestar emocional.

Helena Romeu Llabrés

Psicóloga

Número colegiado 19543

Sobre el autor

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