CONCEPTO: EL MIEDOEl miedo es una emoción que aparece ante la percepción de un peligro o amenaza, real o supuesto. Al tratarse de una emoción primaria, la manifiestan todos los animales. A nivel biológico tiene una función adaptativa al medio porque constituye un mecanismo de supervivencia al permitir a la persona responder ante situaciones amenazantes, de forma rápida y efectiva. Neurológicamente ocurre en el sistema límbico, consiste en la activación de la amígdala, en el lóbulo temporal. A nivel fisiológico, el miedo aumenta la presión arterial y la glucosa en sangre, la adrenalina circula y facilita que la sangre fluya a los músculos mayores (en extremidades, para preparar la huida) y aumenta el ritmo cardíaco. Se desactiva el área pre-frontal, limitándose la capacidad para pensar (es momento de actuar). Físicamente, el miedo agranda los ojos y dilata las pupilas, la frente se arruga.La afirmación de que el miedo es una reacción emocional que aparece ante la percepción de un peligro real o imaginado, nos lleva a comprender que la función adaptativa del miedo, a veces es truncada. Sentir miedo ante un peligro real nos permite huir, reaccionar ante el peligro, es adaptativo. En cambio, cuando el peligro no es real, sino producto de la mente, cuando la intensidad, la frecuencia o la duración del miedo aumentan más de los que es proporcional al objeto del miedo, ése deja de tener una función adaptativa, empezándose a retroalimentar con el pensamiento, y a generar un funcionamiento patológico del miedo. La ansiedad.Este miedo, el miedo neurótico según S. Freud (contrapuesto al miedo real) es el miedo que nos acaba paralizando, el miedo que puede derivar en psicopatologías de la ansiedad (ataques de pánico, fobias…), psicosomáticas o en Trastorno Obsesivo Compulsivo.Este apartado de frases…sobre el miedo empieza aquí:
Esta frase refiere que una persona con miedos, ve peligros potenciales también donde no los hay. Por lo que cualquier ruido da miedo.
El autor de la frase quiere decirnos que el miedo, vivir con miedo al fracaso, al error, nos impide llegar a conseguir nuestros objetivos. Nos anima a dejar el miedo a un lado y a continuar en búsqueda de nuestros objetivos.
El miedo contrae, el miedo dificulta, impide avanzar. Para ser libre uno tiene que dominar o superar al miedo.
El miedo imaginado normalmente es exagerado, es proporcionalmente mayor a la amenaza real. El miedo aumenta el miedo, porque genera más inseguridad y sentimiento de vulnerabilidad.
El miedo que genera inseguridad, nos hace sentir que las cosas son más difíciles de alcanzar. Las cosas que son no es el problema, el problema es cómo nosotros vemos las cosas que son.
Las cosas que son, son. Son reales, por lo que las podemos afrontar, experimentar, aceptar…. Pero el miedo es un “puede que” por lo que no es presente, no es tiempo real. Es fruto de imaginaciones que como sabemos son infinitas. El miedo es como un monstruo, por lo que el peor peligro es caer en sus garras.
El miedo hace que uno se sienta inseguro y esta inseguridad facilita el empezar a cuestionarse uno mismo. Los mensajes que nos mandamos a través del miedo son negativos por lo que no ayudan a poder afrontar una situación temida.
El miedo nos impide. Así que es más peligroso el miedo que la realidad en sí.
El miedo tiene su propia voz, si lo escuchamos, o sea, si le empezamos a dar vueltas a las cosas, no estamos afrontando. Este darle vueltas dificulta la resolución del problema e incrementa el miedo.
Evitar afrontar las dificultades por miedo solo consigue aumentar los problemas.
No debemos escuchar al miedo, porque esto nos impide hacer. El miedo puede estar presente pero no le tenemos que dar voz.
Tener miedo es humano y natural. Lo importante es conocerlo y dominarlo, perderle el miedo al miedo.
Equipo Dr. Romeu y asoc.
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