Perder peso, ir al gimnasio, aprobar el curso, tener un mejor trabajo, encontrar pareja son algunas de las demandas más habituales en una terapia psicológica. Encontrar maneras adecuadas para plantearnos objetivos y poder llevarlos a cabo parece algo fácil de entrada pero a la hora de la verdad la mayoría hemos empezado proyectos personales que al final hemos dejado a medias o que procrastinamos. La realidad es que a todos nos cuesta cumplir nuestros propósitos pues siempre aparecen dificultades y obstáculos como la falta de constancia, los objetivos demasiado elevados o el querer alcanzar resultados inmediatos. El año nuevo es uno de los momentos más escogidos por la gente para plantearse cambios y nuevos objetivos. Por ejemplo dejar de fumar, tener una alimentación más sana, hacer deporte, ser más responsables , entre muchos otros. El problema es que muchas veces las cosas que nos proponemos no las conseguimos llevar a cabo. Quizá empezamos con mucha fuerza porque nos invade la motivación pero conforme pasan días y semanas, perdemos fuerza de voluntad y abandonamos nuestros propósitos. Esto sucede porque los planteamientos y la actitud o expectativas que tenemos son erróneos y ni tan solo lo sabemos, solo vemos como volvemos a fracasar y nuestra autoestima baja un poquito más.
Conseguir tus objetivos no solo es una cuestión de fuerza de voluntad, aquí os dejo algunos trucos que creo os pueden ayudar para conseguir vuestros objetivos. Estos son 11 trucos básicos para conseguir aquello que os propongáis:
Si queremos alcanzar un cambio personal siempre tenemos que plantearnos cosas que sean realistas. Si lo que queremos es cambiar hábitos alimentarios, no nos planteemos conseguirlo en un día e implementar todos los cambios de golpe, sino llevarlo a cabo, por ejemplo, en 3 meses y poco a poco ir introduciendo pequeños logros.
Para lograr nuestros propósitos tenemos que ser muy concretos ya que la ambigüedad puede dificultar nuestros objetivos. Por ejemplo, plantearse ser feliz es demasiado abstracto, ¿Cómo lo hacemos? Quizás es mejor preguntarnos qué cosas nos hacen felices y qué cosas nos hacen infelices. Hacer una lista, un calendario con fechas concretas e ir alcanzando poco a poco estos pequeños objetivos. Por ejemplo, me hace feliz decir y hacer aquello que realmente pienso y siento, pues busco los motivos por los cuales hasta ahora no lo estoy haciendo, pienso en soluciones y las voy llevando a cabo poco a poco.
Es muy importante plantearse un objetivo final pero, al mismo tiempo, varios objetivos intermedios que nos proporcionen pequeños logros que nos incentiven a continuar luchando. Es más fácil tener fuerza de voluntad para conseguir pequeños logros, más cercanos en el tiempo y más fáciles como llegar al campo base que no intentar subir al Everest de un día para otro. Mentalmente será más fácil y nos ayudará a no bloquearnos por miedo o agobio de no alcanzar el objetivo final.
Es básico hacer una buena planificación. Igual que lo haría en un proyecto de trabajo, tengo que plantearme un calendario, fechas concretas y objetivos delimitados por plazos. Por ejemplo, coger un calendario y marcar fechas límite determinadas. Básicamente es organizarlo todo. Incluso, en este mismo calendario, podemos ir poniendo crucecitas verdes cada día y así, visualmente, veremos nuestro progreso y esto nos animará.
En todo proceso de cambio hay momentos en los que uno puede equivocarse o recaer en hábitos pasados. Es normal. No os desaniméis, lo importante no son las veces que nos caemos si no las que nos levantamos. Y sino, imaginaros a un niño que está aprendiendo a caminar; se cae muchas veces antes de hacerlo del todo bien. Permitirnos equivocarnos nos restará presión.
Para lograr cambios a largo plazo y que sean definitivos, uno tiene que ser muy constante. Evidentemente, habrá momentos en los que os sintáis desfallecer, pero no abandonéis, incluso si veis que os habéis equivocado. La constancia es un aliado muy potente que siempre da buenos resultados. Para poder ser constantes no se trata solo de tirar de fuerza de voluntad, también tenéis que tener claro el motivo que os moviliza que, entre muchos otros, tiene que contemplar un concepto muy sencillo pero muy poderoso "haz las cosas por y para ti, para cuidarte". Evidentemente, este concepto se tiene que trabajar en terapia para que se integre bien.
Sentirse culpable no sirve para nada excepto para hacernos sentir mal con nosotros mismos. La culpabilidad no os hará avanzar. Siguiendo el consejo anterior, la culpa ataca a la constancia, la debilita, por lo tanto, para poder ser constantes, en lugar de culparos, sed comprensivos y compasivos con vosotros mismos, trataros bien y no os castiguéis.
Para ayudaros a ser constantes recomiendo siempre hacer una lista de beneficios positivos que obtendréis al lograr vuestro objetivo. Por ejemplo, si lo que queréis es dejar de fumar, coged una cartulina y escribid “tendré mejor salud”, “mis hijos tendrán un mejor ejemplo”, “seré libre, el tabaco ya no decidirá por mí” y la colgáis en un sitio vistoso que podáis mirar cada día. Estos son solo algunos ejemplos, cada uno tiene que encontrar sus motivaciones y beneficios personales y potenciarlos al máximo. Serán un gran aliado de la fuerza de voluntad.
En lugar de culpabilidad, utilicemos el refuerzo positivo, es decir, cada vez que consigamos un logro reconozcámonoslo en lugar de culparnos cada vez que nos equivoquemos.
Y por lo tanto fuera estrés y ansiedad, que lo único que hacen es distraernos de nuestro objetivo. La ansiedad es una mala compañera de viaje para realizar cualquier cosas, por lo tanto, todo lo que podamos hacer para evitarla bienvenido sea. Una buena manera de no permitir su aparición es evitar presionarnos, ya sea a través de objetivos irrealizables o tiempos imposibles. Ser autoexigente está bien pero si nos pasamos sólo haremos que poner trabas a nuestro desarrollo.
Hagámonos responsables de nuestros propósitos, de manera que si nos equivocamos, lo asumimos pero si nos sale bien es por mérito nuestro. Si en el proceso sentís pena, miedo, dolor o rabia, no os reprimáis, permitiros sentiros así, legitimad vuestras emociones y sentimientos, así los podréis gestionar mejor y no se convertirán en un obstáculo.
Helena Romeu Llabrés
Psicóloga Clínica
Helena Romeu Llabrés
Psicología
Psicóloga clínica en el Centro Dr. Romeu i Associades. Especializada en desadaptaciones conductuales infanto-juveniles, adicciones, fobias y procesos de duelo. Formación en Hipnosis Clínica y Terapia Cognitiva.
Leer másManténgase informado sobre las últimas investigaciones en psicología.