Los procesos de divorcio pueden ser, en muchos casos, complejos y emocionalmente difíciles de sobrellevar. Esta complejidad aumenta especialmente cuando el matrimonio que se disuelve incluye hijos comunes. En estas situaciones, la redistribución del cuidado de los hijos en el nuevo esquema familiar se convierte en un aspecto particularmente difícil de resolver y acordar, debido a la naturaleza delicada de las decisiones que afectan directamente el bienestar de los menores.
Uno de los aspectos más sensibles del divorcio es determinar qué tipo de custodia será la más adecuada para los hijos. En este contexto, el asesoramiento legal puede jugar un papel crucial. Consultar con un abogado especializado ayuda a los progenitores a comprender las opciones legales disponibles en cada situación particular y valorar las posibilidades existentes para garantizar el mayor bienestar posible del menor.
Además, en algunos casos, el proceso legal puede requerir una valoración pericial llevada a cabo por profesionales de la salud mental. Estas evaluaciones son especialmente útiles cuando los progenitores no logran llegar a un acuerdo mutuo sobre la custodia o cuando existen disputas sobre qué disposición es la más beneficiosa para los hijos. Por ello, se recomienda que estas valoraciones sean realizadas por equipos multidisciplinarios, compuestos por psicólogos y psiquiatras, que puedan ofrecer una opinión imparcial y fundamentada.
Incluso en los casos en que el divorcio se maneje con el mayor entendimiento y colaboración posible entre los progenitores, los niños suelen experimentar un sufrimiento emocional significativo. Cambios como la separación de los padres, el ajuste a nuevos entornos o rutinas, y la posible tensión entre los progenitores pueden afectar profundamente su estabilidad emocional y psicológica.
Por este motivo, resulta fundamental contar con la intervención de un profesional experto en salud mental, ajeno a la situación familiar y con una visión imparcial. Su papel es clave para evaluar de manera objetiva las necesidades emocionales y psicológicas de los menores, considerando también los factores logísticos y ambientales en los que se desenvolverán.
Las valoraciones periciales en el ámbito del derecho civil consisten en un análisis exhaustivo que abarca diferentes ámbitos:
Estas evaluaciones son fundamentales para emitir una recomendación imparcial y bien fundamentada sobre la mejor alternativa de custodia para garantizar la estabilidad y el desarrollo saludable de los hijos.
Nuestra experiencia en este ámbito nos exige producir informes periciales rigurosos, detallados y claros. Estos documentos no solo tienen el propósito de respaldar decisiones judiciales, sino también de proporcionar orientación sobre cómo los progenitores pueden mejorar el entorno y las condiciones de vida de los menores.
En cada informe, priorizamos el bienestar integral del menor, considerando no solo los aspectos emocionales, sino también factores logísticos, ambientales y familiares. Esta visión integral nos permite abordar cada caso de manera personalizada y profesional.
El proceso de divorcio es una etapa delicada que requiere una atención especial, particularmente cuando involucra la custodia de los hijos. La colaboración entre profesionales legales y de la salud mental permite tomar decisiones fundamentadas y centradas en el bienestar de los menores. Es esencial que, independientemente de las diferencias entre los progenitores, se mantenga el enfoque en garantizar un ambiente seguro y estable para los niños, ayudándolos a superar este período de transición de la mejor manera posible.
Helena Romeu Llabrés
Psicóloga Clínica y Forense
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